
La fitoqueratina (queratina vegetal derivada de la proteína del trigo) ayuda a rellenar los huecos y alisar la cutícula. Los aceites de macadamia y jojoba, ricos en ácidos grasos esenciales, penetran en el corazón de la fibra capilar y el cuero cabelludo para regenerarlos en profundidad. Las ceramidas vegetales alisan las escamas capilares, protegen y refuerzan la fibra capilar. La flor de loto suaviza y aporta una nota floral al cabello.